Un nuevo caso de presunto abuso en el servicio de transporte público individual ha generado rechazo en Cartagena, luego de que un taxista de la Terminal de Transportes, identificado con la placa FXW181, cobrara 60.000 pesos a una familia por un trayecto hacia el sector de Alto Bosque.
Según la denuncia, el recorrido —que normalmente tendría un costo entre 20.000 y 25.000 pesos— fue cobrado muy por encima de la tarifa habitual, lo que ha encendido la indignación ciudadana. La situación resulta aún más sensible debido a que la familia afectada enfrenta una dura batalla contra el cáncer.
El caso vuelve a poner en evidencia las fallas en la regulación del servicio de taxis en puntos estratégicos de la ciudad, especialmente en la Terminal de Transportes, donde usuarios denuncian que algunos conductores imponen tarifas sin control.
Desde distintos sectores surge el cuestionamiento sobre el papel del DATT, entidad encargada de la supervisión, ante lo que muchos califican como una práctica reiterativa.
Conductores consultados coinciden en que este tipo de cobros irregulares afectan la confianza en el servicio y golpean principalmente a usuarios vulnerables, además de incentivar la informalidad en el transporte.
Ante esta situación, organizaciones como la Veeduría en Salud Color Esperanza y medios locales han solicitado la intervención inmediata de las autoridades, así como acciones contundentes para garantizar tarifas justas y un servicio digno para los ciudadanos.
El caso reabre el debate sobre el control institucional y la necesidad de sanciones efectivas frente a abusos que, según denuncias recurrentes, siguen ocurriendo sin mayor consecuencia.

